Los diferentes tipos de cajas fuertes

Al momento de optar por comprar una caja fuerte, lo primero que debes tomar en cuenta es que existe una amplia variedad de cajas fuertes entre las que escoger, por lo que para estar seguro de que la elección es acertada debes intentar obtener información al respecto.

Seguramente tendrás ya claro el uso que le piensas dar y ese es el punto de partida correcto pues una caja fuerte puede ser escogida por distintos motivos, pero lo que sí es clave es seleccionar la que resulte ideal para resguardar en forma conveniente lo que te llevó a pensar en hacerte con una de ellas.

A lo largo de las líneas siguientes podrás pasearte por todos los modelos de cajas fuertes que existen, te darás cuenta que ellas pueden ser de diferentes tamaños con distintos sistemas de cierre y pensadas para un tipo de uso en particular, por lo que al culminar la lectura estarás listo para comprar la que te resulte ideal.

Cajas fuertes de sobremesa

Tal como su nombre lo indica son cajas fuertes pensadas para quedar expuestas externamente y no para ser empotradas, por lo que el diseño de las mismas es bastante más elaborado ya que se encontraran  a la vista. Popularmente también se conocen como cajas fuertes de sobreponer.

Entre este tipo de cajas fuetes es posible encontrar en el mercado una gran diversidad de modelos, pero sin importar el tamaño que tengan todas ellas tiene un elemento común, el peso, que suele ser bastante considerable pues lo que se busca es que sean imposibles de trasladar o como mínimo que ello represente un esfuerzo de gran magnitud.

Cajas fuertes de empotrar

Las cajas fuertes para empotrar son cajas especialmente creadas para ser empotradas, nos lo cuentan cerrajeros Mijas, es decir para quedar adheridas a algún elemento fijo, como puede ser un cajetín de cemento o  una pared. Se distinguen por su fortaleza y peso además de por  tener sistemas de apertura que pueden ser tanto manuales como de clave, lo que aporta una elevada seguridad.

Cajas fuertes ignífugas

Cuando no solo se busque protección ante los robos, sino que además se quiera tener resguardo en caso de fuego, las cajas fuertes ignífugas son las ideales.

El elemento fundamental que caracteriza a este tipo de cajas fuertes es el ser resistente a las altas temperaturas producidas por el fuego. Inclusive dependiendo del modelo del cual se trate pueden garantizar conservar una temperatura interior para asegurar la preservación del contenido por un tiempo bastante considerable.

Una caja fuerte que no haya sido diseñada y fabricada para resistir al fuego en el caso de un incendio lo normal es que quede bastante dañada y que por lo tanto no haya logrado conservar en buen estado su contenido.

Por el contrario, las cajas fuertes ignifugas no solo se salvarán de los estragos del fuego sino que además lograrán mantener el contenido resguardo en buen estado durante un tiempo prudencial, gracias a su capacidad para mantener la temperatura interior en niveles adecuados

Y decimos un tiempo prudencial pues este no es indeterminado, está ideado para hacerlo mientras se conectan los sistemas de incendios y los bomberos logran el control del fuego. Esta variable depende mucho del modelo seleccionado aunque en general se ubica en menos de 60 minutos. También de acuerdo al tipo de caja fuerte seleccionado la temperatura interior puede ubicarse en un mayor o menor número de grados.

Conforme al uso que se le piense dar a una caja fuerte ignifuga debe revisarse esta característica de conservación de temperatura interior, pues no es lo mismo la conservación de documentos que de dispositivos electrónicos como pueden ser las memorias externas. Los primeros pueden soportar bastantes más grados sin sufrir desperfectos, en tanto que los segundos en ningún caso resultaran ilesos si internamente se superan los 50° C. Es por esto que poner atención a las prestaciones de una caja de este tipo es algo que debe hacerse a conciencia pues un error puede acarrear consecuencias graves.

Cajas fuertes camufladas

Cuando no tiene un buen lugar donde esconder una caja fuerte, lo que necesita es una que logre pasar inadvertida, es allí cuando las cajas fuertes camufladas son una excelente opción.  Si lo que se persigue es que la caja fuerte que se instale pase lo más desapercibida posible para poder incorporarla a cualquier estancia como puede ser un dormitorio o un despacho, entonces debe orientar su búsqueda hacia este tipo de producto.

En ellas el diseño es la clave, pues es la forma de conseguir mimetizarla con el resto de la decoración del ambiente.

Cajas fuertes de suelo

Este tipo de cajas fuertes están pensadas para ser empotradas en el suelo. Normalmente pueden colocarse debajo de una baldosa y por lo tanto pasan completamente desapercibidas. Puede decirse que en realidad son un subtipo de las cajas fuertes empotradas aunque para algunos también guardan mucha similitud con las cajas fuertes camufladas.

Cajas fuertes de alta seguridad

No cabe duda que todas las cajas fuertes son seguras, sin embargo no todas ofrecen el mismo nivel de protección. Es por ello que según la normativa aplicable existen distintos grados de seguridad.

Una caja fuerte de alta seguridad puede ser la  más apropiada para aquellos que deban resguardar objetos que tienen un valor muy alto, pues en este caso la inversión que supone adquirir una de ellas estará más que justificada.

La razón principal por la que las cajas fuertes de alta seguridad ofrecen un nivel de seguridad superior al resto, es el hecho de tener sus mecanismos de cierre y su estructura bien reforzados de manera que son muy resistentes ante los ataques y prácticamente resultan imposibles de abrir si no se tiene el código o la llave.

Cajas fuertes decorativas

Las cajas fuertes decorativas están diseñadas de tal modo que pueden integrarse perfectamente a la decoración de cualquier espacio, sin que por ello pierdan la seguridad que ofrecen. En general presentan un alto sentido estético y son además muy fáciles de instalar,  pero a los ojos de los delincuentes pasarán completamente inadvertidas.

Cajas fuertes para hoteles

Usualmente en las habitaciones de los hoteles es posible encontrar cajas fuertes para el uso de los huéspedes durante su estadía. Por regla general estas son cajas fuertes de sobreponer que se colocan en los armarios

Este tipo de cajas se diferencia del resto por lo simple que resulta el uso y además por la facilidad para cambiar la clave de apertura frecuentemente. De este modo  cada vez que ingresa un nuevo huésped este  podrá disponer de un código diferente al utilizado por el  que le antecedió.

Son la forma más conveniente para que las personas que se alojen en el hotel puedan poner a buen resguardo sus documentos, joyas y hasta alguna cantidad de dinero sin exponerse a un robo dentro de la habitación.

Ser objeto del robo de una joya o de dinero durante un viaje acarreará una pérdida económica, pero perder el pasaporte y demás documentos de identificación puede ser un asunto que genere un gran problema por el papeleo que necesitará realizar para reponerlo, por lo que lo ideal es mantenerlos siempre a buen resguardo en la caja fuerte del hotel.

¿Qué caja fuerte adquirir?

Responder a esta pregunta implica tener dos cosas presentes, la primera el uso que se le piensa dar y la segunda en qué tipo de lugar se va a colocar. Si se trata de una caja fuerte para resguardar algunas prendas, algo de dinero y documentos de una familia que aunque puedan ser valiosos no lo serán en extremo, entonces considerando además que estará ubicada en la propia vivienda, es factible colocar una caja fuerte convencional, pues ella además de resultar fácil de instalar podrá garantizar el nivel de seguridad que se requiere en este tipo de casos.

Si el uso es empresarial o se van a almacenar elementos de gran valor en el interior de la caja, entonces lo más recomendable es optar por el uso de cajas de alta seguridad como la que tienen rejas metalicas para ventanas en Madrid, por el grado de protección que garantizan, o por la cajas de camuflaje que resultan invisibles a los ojos de un ladrón.

Conforme a lo anterior se infiere que no existe una única respuesta válida a la cuestión de cuál es la mejor caja fuerte para comprar, pues la misma depende de cada situación.

¿Las cajas fuertes son seguras?

En general todas las cajas fuertes son seguras por definición, tan solo que unas ofrecen un grado mayor de protección que otras. Lo ideal es por lo tanto adquirir la que mejor responda a las necesidades particulares que se tengan, considerando fundamentalmente el tipo de objetos a guardar en su interior. Recuerde sin embargo que en materia de seguridad nada puede decirse que sea 100% inviolable, pero lo que si es cierto es que  sin duda ellas traerán un extra de protección a cualquier lugar.

Con las cajas fuertes lo que debe perseguirse es dotarse de unos elementos muy seguros y robustos para que  tan solo el pensar en burlarlos haga desistir al ladrón corriente y se lo ponga demasiado difícil al más profesional.

Con la información que hemos plasmado a lo largo de este texto está ahora más preparado para lanzarse a buscar en internet el modelo que disponga de las prestaciones que necesita, para aumentar la seguridad en la casa o en la empresa.